Por Alexis Trigo – Fotógrafo residente en San Pedro de Atacama


El Desierto de Atacama es, sin discusión, uno de los mejores lugares del mundo para fotografiar el cielo nocturno. Baja humedad, escasa contaminación lumínica y más de 300 noches despejadas al año lo convierten en un paraíso para cualquier fotógrafo que quiera capturar la Vía Láctea. Pero no todos los lugares del desierto son iguales.

Después de diez años viviendo y fotografiando en San Pedro de Atacama, he recorrido decenas de rincones nocturnos. Estas son, a mi juicio, las cinco ubicaciones que ofrecen las mejores condiciones para la astrofotografía de paisaje — ordenadas de mayor a menor impacto fotográfico.


1. Valle de Arcoíris — La joya de la composición fotográfica

Si tuviera que elegir un solo lugar en el Atacama para fotografiar el cielo nocturno, sería el Valle de Arcoíris. Sus formaciones rocosas multicolores — producto de los minerales presentes en la Cordillera de Domeyko — crean un primer plano absolutamente único que ningún otro lugar del desierto puede igualar.

Lo que más me sorprende cada vez que vuelvo es la cantidad de posibilidades de composición que ofrece. Con solo moverse unos pocos metros ya tienes una visual completamente diferente — otra formación, otro ángulo, otra relación entre el suelo y el cielo. Puedes pasar horas explorando y cada encuadre tiene algo nuevo que ofrecer.

Al estar rodeado de formaciones rocosas, el horizonte no se ve completamente abierto, pero eso lejos de ser un problema es una ventaja: las propias rocas actúan como barrera natural que bloquea la mínima contaminación lumínica que llega desde Calama. El resultado es un cielo extraordinariamente oscuro. Según la escala de Bortle, este lugar se clasifica como Clase 2 — pero en mi experiencia personal, para la astrofotografía de paisaje se comporta como Clase 1. Es uno de los cielos más limpios que he fotografiado en diez años.

De noche, los tonos rojizos, verdes y amarillos de las rocas contrastan con el azul profundo del cielo estrellado, generando composiciones que no necesitan ningún procesado exagerado para ser impactantes.

Lo que lo hace especial: La combinación de colores minerales en el suelo con la Vía Láctea sobre la Cordillera de los Andes es difícil de superar en términos de composición. Y la variedad de encuadres disponibles en un radio pequeño lo hace ideal para grupos.

Mejor época: Junio a octubre, cuando el brazo de Sagitario está bien posicionado y las noches son más largas.


2. Vallecito — El laboratorio perfecto para practicar

Vallecito tiene un lugar muy especial en mis expediciones: siempre es el primer lugar que visito con cualquier grupo. Siempre. No importa el nivel de experiencia, no importa la época del año — Vallecito es el punto de partida obligado para cualquier fotógrafo que quiera aprender astrofotografía de paisaje en el Atacama.

¿Por qué? Porque este terreno amplio, repleto de formaciones rocosas de todos los tamaños y formas, es el lugar ideal para explorar ángulos, practicar técnicas y encontrar tu propio estilo sin la presión de estar en un sitio más exigente. Hay espacio de sobra para moverse, los accesos son buenos y las formaciones ofrecen infinitas posibilidades de primer plano.

Aquí también se encuentra el famoso Bus Mágico — un autobús abandonado en medio del desierto que se ha convertido en uno de los íconos de la astrofotografía en Atacama. Fotografiarlo bajo la Vía Láctea, con la silueta del bus recortada contra el cielo estrellado, es una imagen que ningún participante de mis expediciones olvida.

Lo que lo hace especial: La variedad de elementos para componer es inagotable y la amplitud del lugar permite trabajar con grupos sin que nadie se estorbe. Siempre encuentras algo nuevo, sin importar cuántas veces hayas estado ahí.

Mejor época: Todo el año. Personalmente, mis meses favoritos son de abril a septiembre, cuando las noches son más largas y la Vía Láctea tiene una posición privilegiada.


3. Lagunas de Baltinache — El espejo del cielo

Las Lagunas de Baltinache ofrecen uno de los efectos más buscados en astrofotografía: el reflejo perfecto del cielo nocturno en el agua. Lo que las hace especiales respecto a otros lugares con lagunas es que puedes acercarte mucho al borde del agua — a veces a solo unos centímetros — lo que permite obtener reflejos extremadamente nítidos y composiciones muy limpias.

Se puede fotografiar en ambos semestres del año, pero el segundo semestre es claramente el mejor. Hacia esa época, la última laguna — la más alejada y la más grande — es donde mejor se aprovecha el reflejo, principalmente porque la Vía Láctea se desplaza hacia el oeste y se refleja directamente sobre ella.

Además del reflejo del cielo, hay otro elemento que pocos fotógrafos conocen: un piso de formaciones hexagonales de sal que rodea algunas de las lagunas. Es un primer plano absolutamente único que, combinado con el reflejo del cielo, da lugar a imágenes de otro nivel.

⚠️ Factor crítico — el viento: Si la noche tiene viento, olvida el reflejo. El agua se agita y la imagen se pierde completamente. Antes de salir, monitorea siempre el pronóstico de viento. Una noche con cielo perfecto pero viento fuerte en Baltinache es una salida perdida.

⚠️ Permiso obligatorio: Para ingresar de noche es obligatorio solicitar permiso a la Comunidad de Coyo. Es un requisito que hay que gestionar con anticipación y que hay que respetar.

Lo que lo hace especial: El reflejo de alta resolución, el piso de sal hexagonal y la posibilidad de acercarse mucho al agua crean composiciones únicas en la región.

Mejor época: Julio a noviembre, cuando la Vía Láctea apunta hacia el oeste y las últimas lagunas ofrecen el mejor reflejo.


4. Monjes de la Pacana — El cielo más oscuro que verás en tu vida

Si quieres experimentar el cielo nocturno más puro del Desierto de Atacama, los Monjes de la Pacana es tu destino. Ubicados a más de 4.500 metros sobre el nivel del mar, este lugar tiene cielos Clase 1 en la escala de Bortle — la clasificación más oscura que existe. En palabras simples: verás más estrellas de las que creías que existían.

Las formaciones rocosas del lugar, con el imponente Gran Monje de la Pacana como protagonista, ofrecen un primer plano de otro mundo. La combinación de ese cielo extremadamente oscuro con las formaciones volcánicas del altiplano produce imágenes que están entre las mejores que he capturado en diez años de fotografía nocturna.

⚠️ Precauciones que debes tomar muy en serio:

  • Las temperaturas pueden bajar hasta -18°C en invierno y primavera. En verano y otoño las mínimas rondan los -5°C. El equipamiento de abrigo es absolutamente indispensable.
  • No hay señal de internet ni celular en toda la zona.
  • Siempre deja aviso en Carabineros antes de salir indicando que vas a ese lugar de noche.
  • Monitorea el clima con mucha anticipación. Si hay pronóstico de lluvia, nieve o tormenta eléctrica, no vayas bajo ningún motivo. En el altiplano las condiciones pueden cambiar rápidamente y volverse muy peligrosas.
  • Recomiendo ir siempre acompañado, nunca solo.

Lo que lo hace especial: El nivel de oscuridad del cielo es incomparable en toda la región de Atacama. Para fotografía del cielo profundo, este es el lugar.

Mejor época: Verano y otoño (enero a mayo), cuando las temperaturas mínimas son menos extremas.


5. Cañón de Guatín — Cactus gigantes, cascada y efecto seda

El Cañón de Guatín es uno de los lugares más singulares para hacer astrofotografía en los alrededores de San Pedro de Atacama. A diferencia de los grandes espacios abiertos del desierto, aquí el protagonista no es el horizonte amplio sino la escena íntima y vertical: cactus gigantes que se elevan hacia el cielo nocturno, un pequeño río que con larga exposición se convierte en un velo de seda, y una pequeña cascada que añade movimiento y textura a la composición.

Es un lugar que recompensa la creatividad. Al estar enclavado dentro de un cañón estrecho, el horizonte visible es reducido — y eso hay que tomarlo en cuenta. La clave es tener paciencia: hay que esperar a que el centro galáctico suba lo suficiente para que aparezca sobre las paredes del cañón. Una vez que eso ocurre, las composiciones que se logran son completamente diferentes a todo lo que puedes hacer en el resto del Atacama.

El terreno es casi puro roquerío, así que hay que caminar con cuidado, especialmente de noche. No se necesita ningún permiso para ingresar.

Lo que lo hace especial: La combinación de cactus gigantes, efecto seda del río y la pequeña cascada ofrece un tipo de fotografía nocturna completamente diferente al resto de los lugares de esta lista — más íntima, más vertical, más creativa.

Mejor época: Mayo en adelante, cuando el centro galáctico está suficientemente alto sobre el horizonte para superar las paredes del cañón.


Consejos generales para fotografiar de noche en el Atacama

Independientemente del lugar que elijas, estos consejos te ayudarán a aprovechar mejor tu salida nocturna:

  • Planifica según la luna: Las mejores noches son las de luna nueva. Consulta el calendario lunar antes de confirmar tus fechas.
  • Llega antes del anochecer: Necesitas tiempo para explorar el terreno con luz y definir tus encuadres antes de que oscurezca completamente.
  • Abrígate siempre más de lo que crees necesario: Incluso en verano, las noches en el desierto son frías. En el altiplano, el frío puede ser extremo.
  • Carga las baterías: El frío descarga las baterías mucho más rápido de lo habitual. Lleva siempre baterías de repuesto.
  • Usa una linterna roja: La luz roja no arruina la visión nocturna adaptada como lo hace la luz blanca.
  • Monitorea siempre el clima: En el altiplano especialmente, las condiciones pueden cambiar rápido. Una buena noche en el pueblo no garantiza buenas condiciones en altura.

Otros lugares que vale la pena explorar

Más allá de los cinco lugares principales de esta lista, hay otros rincones del Atacama que ofrecen experiencias nocturnas interesantes para el fotógrafo aventurero:

  • Laguna Lejía: Uno de los mejores reflejos de la región, con una vista hacia el norte que permite componer con Sagitario y Orión. El acceso nocturno requiere permiso de la Comunidad de Talabre, lo que lo hace menos accesible, pero vale mucho la pena intentarlo.
  • Mirador de Aguas Calientes: Cielo Clase 1 en la escala de Bortle — uno de los más oscuros de toda la zona. Su principal limitación es la distancia: está considerablemente lejos de San Pedro de Atacama, lo que lo convierte en una expedición más exigente en términos logísticos.

¿Quieres fotografiar estos lugares con guía experto?

Si prefieres vivir esta experiencia con orientación profesional, en mis Expediciones de Astrofotografía en Atacama visitamos varios de estos lugares en un programa de 5 noches diseñado para fotógrafos de todos los niveles. Grupos de máximo 6 personas, acceso a ubicaciones exclusivas y clases de edición incluidas.

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Alexis Trigo es fotógrafo residente en San Pedro de Atacama, publicado en National Geographic y dos veces seleccionado como Foto Astronómica del Día por la NASA. Imparte expediciones fotográficas nocturnas en Atacama, Patagonia y Conguillío.

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